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Génesis - Introducción

Bosquejo

Comenzamos hoy, amigo oyente, a considerar como dijimos al comienzo, el primer libro de Moisés, llamado el Génesis. Y para este estudio y los demás que continuaremos, vamos a pedirle que tenga siempre su Biblia delante de usted. Para hoy vamos a buscar el primer libro, o sea el Génesis y mientras usted lo busca, quisiera darle algunas sugerencias. La primera es que lea todo el libro de Génesis y ojalá que lo lea todo en una sola ocasión. Reconocemos que a muchos no les será posible hacerlo de una sola vez. La verdad es que nunca he logrado yo leerlo así por causa de las muchas interrupciones, pero le hago esta sugerencia de que si en alguna manera le es posible a usted, procure leer el libro entero de Génesis de una sola vez.

Vamos a estudiar este libro capítulo por capítulo. Consideramos que Génesis es uno de los dos libros claves importantes de la Biblia. El libro que abre el Antiguo Testamento, Génesis, y el libro que abre el Nuevo Testamento, Mateo, son los dos libros que creemos son claves para el entendimiento de las Escrituras.

En las notas y bosquejos que ofrecemos en cada programa y que esperamos usted solicite, verá que damos la división por capítulos, y también una división por capítulos más organizada.

Y ahora, quisiéramos darle una información que creemos es de interés para usted. En la Biblia hay 1.199 capítulos, lo que quiere decir que intentaremos considerar como promedio un capítulo en cada estudio. Hay 31.181 versículos en la Biblia, y esto significa que trataremos de considerar un promedio de 26 versículos por día en este estudio de cinco años.  Tal  vez preguntará usted de dónde sacamos esta información. Bueno, el príncipe de Granada quien era heredero al trono español, pasó unos 33 años como prisionero en el Palacio de las Calaveras en Madrid.  No tenía ningún compañero sino la Biblia.  Eso fue allá por el año 1824 y este informe

es lo que él reunió entre otras cosas. Es de veras interesante saber cómo este hombre pasaba esas largas horas fatigosas; contaba los libros, los capítulos, los versículos y hasta las letras de la Biblia.  Vamos a considerar ahora el libro de Génesis en conjunto.

Ahora, amigo oyente, al llegar a este libro, quisiéramos dedicar parte del tiempo para darle simplemente lo que se puede llamar un “vistazo a vuelo de pájaro” del libro de Génesis, pero es un vistazo que abarcará todo el contenido del libro. Para hacer eso, hay unos puntos muy importantes que quisiéramos decirle. Cuando lea el libro de Génesis, hay ciertas cosas que usted debe observar, porque en realidad el libro de Génesis es pertinente a toda la Escritura. Es un hecho que Génesis es un libro que declara por primera vez muchas cosas.

También se dará cuenta que hay ciertas frases que ocurren con alguna frecuencia. Por ejemplo: “Esta es la historia de la familia de”, la cual es una expresión que se usa con frecuencia, porque el libro de Génesis informa sobre las familias. Eso nos importa, porque somos miembros de la raza humana que principia aquí en el Génesis.

Se nos pinta aquí un número de personajes muy interesantes. Alguien lo ha designado “el libro de las biografías”. Y allí encontramos a Abraham, a Isaac, a Jacob, José, el Faraón, y los 11 hijos del viejo Jacob además de José.

Luego, notará que es un libro de bendición.  Dios continuamente bendice a Abraham, a Isaac, a Jacob, y a José, y usted notará que los que se asocian con ellos son también bendecidos. Lot, por ejemplo, fue bendecido.  Abimelec, Potifar, el copero, y el Faraón fueron todos bendecidos.

En este libro, se hace mención del pacto. El Señor se aparece frecuentemente a los patriarcas especialmente a Abraham. El altar es prominente en este libro. El cuidadoso esmero en el cumplimiento de los deberes en el hogar se encuentra en este libro. Egipto se encuentra aquí en este libro como no se presenta en ningún otro lugar. Tenemos también los juicios sobre el pecado que se mencionan aquí. Encontramos asimismo las guías o instrucciones de parte de Dios.

Al estudiar el libro de Génesis, hay que tener presente algo que Browning escribió hace años; él dijo: “Fórmense una imagen del todo, y luego ejecuten las partes”. En otras palabras, imagínese todo el libro. Un profesor de Biblia decía en cierta ocasión a sus estudiantes, que hay dos métodos de estudiar la Biblia. El uno, es con el telescopio; y el otro, es con el microscopio. Al principio ha de mirar por el telescopio para ver todo; pero luego, deberá estudiarlo con un microscopio, es decir, en detalle.

Quisiéramos citar hoy a un gran hombre del pasado, Robinson, el gran predicador de Inglaterra. Cito del capítulo intitulado: “Devoción al Señor”, de su libro “La vida personal del Clero”. Lo que él dice es algo que desearíamos escribir indeleblemente en las mentes y los corazones del pueblo de Dios.  Escuche con todo cuidado.

“Vivimos en la edad de los libros. De la imprenta, salen profusamente y con creces. Y siempre estamos leyendo: los manuales, los textos, artículos, libros devocionales, libros de crítica, libros tocantes a la Biblia, libros sobre los Evangelios, todos se devoran con ansia.  Pero,
¿cuánto tiempo y labor concedemos a la consideración de los Evangelios mismos? Nos vemos constantemente tentados a creer que recibimos provecho más rápido al leer una declaración moderna de verdad que nos es fácil apropiar, porque se nos presenta en una forma y desde un punto de vista, con el cual estamos familiarizados ya sea por nuestra educación, o por nuestra asociación. Pero el provecho que adquirimos “fácilmente” no es lo que penetra hasta lo más profundo de nuestro ser, ni lo que llega a ser una posesión permanente. Sería bueno si pudiéramos darnos cuenta de que nada que valga la pena tener puede adquirirse sin ganarlo. Las grandes verdades de la naturaleza no se nos ofrecen en tal manera que sea fácil entenderlas. Los tesoros de la gracia, han de ser buscados con toda la habilidad y energía que son característicos del hombre que busca las perlas hermosas”.  Fin de la cita.

Nos gusta mucho esta declaración, porque nos revela, al principio de este estudio de la Palabra de Dios, que esto no es meramente un pasatiempo, ni un tipo de fomento; sino que en realidad, amigo oyente, se trata de la enseñanza de la Palabra de Dios. No tratamos de algo sensacional. Por supuesto, la Biblia es para mí, un libro conmovedor. Consideraremos muchas cosas notables.   Pero veremos éstas en la Biblia, y simplemente consideraremos la Palabra de

Dios. Estamos convencidos que hablará a nuestros corazones de un modo en que ningún otro libro pueda hablarnos.

El libro de Génesis hablará a nuestros corazones. Hace un momento, sugerimos que contiene los principios de muchas cosas. Contiene el principio de la creación: el hombre, la mujer, el pecado, el día de reposo, el matrimonio, la familia, el trabajo, la civilización, la cultura, el homicidio, el sacrificio, las razas, los idiomas, las ciudades y la redención. Tenemos un gran problema urbano hoy en día. Bueno, podemos aprender mucho si volvemos nuestra mirada al libro de Génesis, y estudiamos el principio de las ciudades.

Veamos ahora, las divisiones mayores del libro de Génesis. ¿Dónde dividiría usted el libro de Génesis si lo dividiera en dos partes? Bueno, lo interesante es que los primeros 11 capítulos constituyen por sí mismo, un total; y comenzando con el capítulo 12, y continuando hasta el capítulo 50, encontramos una sección totalmente diferente. La diferencia se establece en muchas maneras. La primera sección se extiende desde la creación hasta Abraham; la segunda sección se extiende desde Abraham hasta José.

La primera sección trata de temas mayores que ponen en escena la historia humana. Estos temas todavía ocupan las mentes de los hombres pensadores del día de hoy. La creación se encuentra relatada en los capítulos primero y segundo de este libro.  La caída, en los capítulos 3 y
4. El diluvio se narra en los capítulos 5 hasta el 9. La Torre de Babel la encontramos en los capítulos 10 y 11. Estos cuatro eventos proveen la llave a casi todos los misterios de la vida en nuestro alrededor.

Ahora, la segunda sección del libro tiene que ver con cuatro personalidades: Abraham, el hombre de fe; y esto se encuentra en los capítulos 12 al 23 de Génesis; Isaac, el hijo amado en los capítulos 24 al 26; Jacob, el hijo escogido y castigado, en los capítulos 27 al 36; y José, mostrando sufrimiento y gloria, en los capítulos 37 al 50.

La mayor diferencia entre las dos secciones, la cual es mayor y grande de veras, es la diferencia del lapso de tiempo.  Los primeros 11 capítulos corren un mínimo trecho de tiempo de

2.000 años. En realidad, los primeros 11 capítulos pueden abarcar unos cien mil años. Creemos que la primera sección del Génesis puede correr o puede durar cualquier tiempo del pasado que se necesite para acomodar su teoría. Hablaremos más acerca de esto cuando entremos en los primeros capítulos del Génesis. Pero por lo menos, sabemos que la primera sección del libro abarca un mínimo de 2.000 años.

La segunda sección del Génesis desde el capítulo 12 hasta el capítulo 50, abarca sólo 350 años. A decir verdad, desde el principio del capítulo 12 andando por todo el Antiguo Testamento y también por el Nuevo, el trecho total de tiempo es de 2.000 años. De modo que en cuanto al tiempo, amigo oyente, cuando usted recorra los primeros 11 capítulos del Génesis, está a medio camino de la Biblia.

Esto debe traer a la memoria algunas cosas. Dios tiene algo muy definido en consideración al darnos esta primera sección. Nos falta un conocimiento de los principios en aquella primera sección de tiempo. Pero, ¿en dónde cae el acento? ¿Cree usted que Dios está poniendo énfasis sobre la primera sección, o sobre lo demás de la Biblia? ¿No es evidente que acentúe la última parte?  Nos da muchos detalles más acerca de la última parte de la Biblia.

La primera sección del Génesis tiene que ver con el universo y la creación. Bueno, la última parte del Génesis y todo lo demás de la Biblia tratan de los hombres, de las naciones, y de la persona de Jesucristo. Y permítanos decirle, amigo oyente, que Dios tuvo más interés en Abraham que en todo el universo creado. Y amigo oyente, Dios tiene más interés en usted y en mí, y le atribuye más valor que el que atribuye a todo el universo físico.

Permítanos ilustrar esto con otro ejemplo. Hay 89 capítulos en los cuatro Evangelios. Sólo cuatro capítulos abarcan los primeros 30 años de la vida del Señor Jesucristo. Ochenta y cinco capítulos abarcan los últimos tres años de Su vida, y 27 capítulos abrazan los últimos ocho días de Su vida. Ahora, ¿cuál es la parte que enfatiza el Espíritu de Dios? Estamos seguros que dirá que el énfasis grande está puesto sobre la última parte, sobre los últimos ocho días abarcados por los 27 capítulos. Y, ¿de qué trata todo esto? Bueno, trata de la muerte, la sepultura y la resurrección  del  Señor  Jesucristo.    Y  esto,  amigo  oyente,  es  lo  importante  del  relato  del

Evangelio. En otras palabras, Dios nos ha dado los Evangelios para que creamos que Cristo murió por nuestros pecados, y que resucitó para nuestra justificación. Eso es lo esencial, y es la más importante verdad.

Permítanos decirle que los primeros once capítulos de Génesis forman la introducción a la Biblia, y hemos de mirarlos de ese modo. Opinamos que si Moisés estuviera presente hoy, y si oyera toda la discusión del presente sobre la creación y en cuanto al relato que él dio, y si oyera lo que dicen algunos teólogos científicos, se quedaría verdaderamente sorprendido y creemos que expresaría este comentario: “Bueno, todos no comprendieron de veras el objetivo. No intentaba darles el relato de la creación. Sólo intentaba darles unos pocos hechos que servirían de principio, pero eso, en realidad, no era mi historia. La historia mía tuvo que ver con los tratos de Dios con el hombre en pecado. La historia que quise decir era una historia de redención. Si creen ustedes que yo escribí un libro científico con respecto a la creación, no comprendieron entonces el objetivo. Lo que yo escribí fue un libro espiritual sobre la redención”. Y, amigo oyente, es muy importante que entendamos esto.

Eso no quiere decir que vamos a pasar por alto los primeros once capítulos. Pasaremos un tiempo considerable estudiándolos. Génesis es el germen de la Biblia, y aquí hallamos el principio, la fuente, el nacimiento del todo. El libro de Génesis es exactamente como el capullo de una bella rosa que florece en toda la Biblia. La verdad presentada aquí es en forma de germen.

Un modo de considerar el libro del Génesis es según las generaciones. Esta es una manera en que se puede dividir el libro. En las notas y bosquejos damos una división del libro de Génesis según las genealogías, según las familias. Génesis, capítulo 1 hasta el versículo 6 del capítulo 2, nos da las generaciones de los cielos y la tierra. Ahora, desde el versículo 7 del capítulo 2, hasta el versículo 8 del capítulo 6, comprende las generaciones de Adán. Desde el versículo 9 del capítulo 6, hasta el versículo 29 del capítulo 9, nos presenta las generaciones de Noé. Desde el versículo 1 del capítulo 10 hasta el versículo 9 del capítulo 11, nos presenta las generaciones de los hijos de Noé. Entre los versículos 10 al 26 del mismo capítulo 11, encontramos las generaciones de los hijos de Sem.  A partir del versículo 27 del capítulo 11 y hasta el versículo 11 del capítulo 25, encontramos las generaciones de Taré. Desde el versículo 12 hasta el versículo 18 del mismo capítulo 25, encontramos las generaciones de Ismael. Comenzando con el versículo 19 del capítulo 25, hasta el versículo 29 del capítulo 35, encontraremos las generaciones de Isaac. Desde el versículo 1 del capítulo 36 hasta el primer versículo del capítulo 37, contiene las generaciones de Esaú. Y desde el versículo 2 del capítulo 37 hasta el versículo 26 del capítulo 50, encontramos las generaciones de Jacob.

Bien podríamos clasificar la primera división mayor del Génesis, como “El Pecado”. Luego, clasificaríamos la segunda división, como “El Redentor”. La primera división presenta cuatro acontecimientos destacados, mientras que la segunda división presenta cuatro personajes sobresalientes. Y mirando un poquito más de cerca, notaremos que los primeros dos capítulos del Génesis, presentan la historia de la creación. El capítulo 1 presenta la creación del universo, la catástrofe de la tierra, y la restauración de la tierra. Y el capítulo 2 nos narra la creación del hombre.

Considerando ahora al autor, dijimos que Moisés es el autor del libro de Génesis. De hecho, los primeros cinco libros de la Biblia han recibido el nombre de “El Pentateuco”, y se llaman así porque Moisés escribió los primeros cinco libros de la Biblia y creemos que hay abundante información que testifica este hecho.

Bien, ya estamos entonces listos para comenzar nuestro estudio detallado del libro de Génesis, pero antes de entrar en él, haremos un breve repaso de lo que hemos visto hoy. Hemos notado que hay dos divisiones mayores en el libro de Génesis. La primera división comprende los primeros 11 capítulos; la segunda división, comprende los últimos 39 capítulos. El libro tiene en total 50 capítulos. Ahora, la primera sección se extiende desde la creación hasta Abraham. Y dijimos que la segunda sección, se extendía desde Abraham, hasta José. La primera sección, presenta cuatro acontecimientos destacados que son: la creación, la caída del hombre, el diluvio, y la torre de Babel. Estos cuatro eventos nos proveen la clave para casi todos los misterios de la vida a nuestro alrededor. Dijimos también, que la segunda sección del libro, nos presenta cuatro personajes sobresalientes que son: Abraham, el hombre de fe; Isaac, el hijo amado; Jacob, el hijo escogido y castigado; y José, sufrimiento y gloria.  Dijimos además que la

mayor diferencia entre estas dos secciones en que hemos dividido el libro de Génesis, estriba en el lapso de tiempo. Los primeros 11 capítulos, dijimos, cubrían un mínimo de dos mil años. Dijimos también, que en realidad, esos capítulos pueden haber abarcado unos cien mil años; o mejor, cualquier cantidad de tiempo que usted necesite para acomodar su teoría; pero que ya hablaríamos de esto más adelante. La segunda sección, dijimos, desde Génesis capítulo 12 hasta el capítulo 50, abarcaba sólo un lapso de 350 años. Así es que, esta es la mayor diferencia entre las dos secciones en que hemos dividido el libro de Génesis para nuestro estudio. Finalmente, mirando más de cerca, notábamos que los dos primeros capítulos de Génesis presentaban la historia de la creación así: el capítulo 1, la creación del universo; la catástrofe de la tierra, y la restauración de la tierra. Estos tres aspectos en el capítulo uno. Y en el capítulo dos, la creación del hombre.

Bien, amigo oyente, en nuestro próximo programa, comenzaremos a estudiar este libro de Génesis en detalle.

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