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Perdido en la religión

Estamos considerando las guías o pasos para el entendimiento de las Escrituras y ya hemos hablado de dos pasos, comenzamos a considerar el tercer paso en nuestro programa anterior. El primero fue empezar cada estudio bíblico con oración. El segundo paso es: Leer la Biblia. Y continuamos hoy considerando el tercer paso que comenzamos en el programa anterior y que es: Estudiar la Biblia. Y quisiéramos comenzar hoy desde donde nos detuvimos en nuestro programa anterior.

Judas fue un discípulo personal  y apóstol de nuestro Señor. El  es un ejemplo de una persona que vivía fingiendo ser un seguidor de Cristo pero no era salvo. Al igual que los otros apóstoles,  Judas podía  echar fuera a los demonios, sanar a los enfermos, y predicar el evangelio, pero él nunca se arrepintió de sus pecados. Judas es un ejemplo de una persona que aparenta ser cristiano y estar entre los verdaderos creyentes pero estaba completamente perdido. En nuestro tiempo, también hay muchos  Judas, que hoy pueden engañar a los demás, pero al Señor no pueden engañar, y un día se encontrarán con la sorpresa de que NO son salvos. Mateo 7:22-23 dice “Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?  Y entonces les declararé: Nunca os conocí, apartaos de mí, hacedores de maldad”  Asi que, lo importante no es si uno conoce al Señor, sino si el Señor conoce a uno.  Jesús dijo:  “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy vida eterna, y no perecerán jamás, ni  nadie las arrebatará de mi mano” (Juan 10:27-28)

Simón el mago (Hechos capítulo 8) es otro ejemplo de un hombre perdido. Su corazón no estaba bien con Dios aunque fue bautizado y llegó a ser miembro visible de la iglesia apostólica. Su falsa experiencia cristiana se expresó claramente cuando hablaba de cosas espirituales en términos monetarios. Le fue dicho a Simón que dejara sus pecados y profesión falsa, pero la historia dice que no lo hizo, y en lugar de eso llegó a ser un enemigo del cristianismo, luchando contra ello hasta su muerte. Al igual que Simón el mago, muchos líderes espirituales ciegos guías de ciegos  usan la religión para ganar dinero: sacerdotes católicos que reciben dinero por bautizar bebés, hacer  misa por los muertos, vender cada año muñecos y fetiches  de “santos” patronos, etc. y también pastores que protagonizan supuestos milagros a cambio  de dinero. Estos también pertenecen al grupo de los perdidos dentro de la religión que tendrán mayor condenación. La pregunta más importante a esto es: ¿Está bien mi corazón con Dios? Es evidente que mucha gente  descubrirá el hecho triste que son perdidos cuando ya sea demasiado tarde para ser salvos.

Puede ser

Puede ser que usted tenga padres cristianos, pero eso no le dejará pasar por las puertas de los cielos sin Cristo. Dios tiene hijos, no nietos. Puede ser que usted observe las ordenanzas de su religión,  pero de nada le servirá si sus pecados no son perdonados. Puede ser que usted sacrifique muchos placeres mundanales, y que pague todas sus obligaciones financieras al mundo y a la iglesia, pero eso no le dará entrada en la gloria sin la gracia de Dios. Puede ser que sea honesto e imparcial en todo con sus compañeros de vida, pero eso no le hace un cristiano. Puede ser que usted sea maestro de la escuela dominical, un obrero en la iglesia, y que haya estado mucho tiempo en actividades  cristianas, pero  sin conocer al Señor.  Usted no puede conocer el gozo de la salvación si nunca ha conocido el error de haber sido perdido. Solo la persona que entiende que es perdida tiene acceso a la gracia de Dios. Si usted no reconoce ser un  pecador perdido, la obra de Cristo ha sido en vano para usted,  “Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores”. Solo a través del sacrificio de Cristo en la cruz podemos ser salvos. La biblia es muy clara en el sentido de que solo podemos salvarnos por la gracia de Dios, NO por nuestras obras. Efesios 2:8-9 dice: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros, pues es don de Dios, no por obras, para que nadie se gloríe”


Haga esta prueba

1-    ¿Ha confesado usted sus pecados a Dios, en vez de ir a confesar a un hombre igual o peor que usted?  ¿Ha abandonado esos pecados?
2-    ¿Ha hecho restitución por sus pecados, en lo que sea posible para un humano?
3-    ¿Tiene deseos de reunirse con los hijos de Dios para alabar su nombre?
4-    ¿Le gusta orar y tener comunión con Dios en privado?
5-    ¿Es Jesucristo primero en toda su vida y pensamientos?
6-    En su vida, ¿pasaron las cosas viejas y son hechas nuevas todas las cosas?
7-    ¿Le alimenta y satisface los deseos de su  alma la palabra de Dios, o usted se alimenta de programas de entretenimiento morboso y pornografía de la televisión e internet?
8-    ¿Le hace sentir muy molesto cuando oye a una persona que toma el nombre de Dios en vano?
9-    ¿Es usted consciente de la guía del Espíritu Santo en su vida y conducta?
10-     ¿Ha sentido usted que el compañerismo de los no salvos le da deseos de llorar, y que usted de veras se ha convertido?
11-    ¿Le hace sentir mucho cuando ve a llamados cristianos presenciar partidos de pelota, las piscinas públicas, los juegos de baraja y otras actividades mundanas?
12-    ¿ Tiene usted el deseo de ver a otras personas salvas, y  ha testificado usted a los que no son salvos tocante a la realidad de la salvación?
13-    ¿Tiene usted amor hacia todos los hombres como testimonio del Espíritu, y mantiene usted una conciencia limpia de ofensas contra Dios y los hombres?
14-    En otras palabras, ¿es usted salvo y lo sabe? Es la voluntad de Dios que lo sepa  (1Juan 5:13)

¿Está  usted listo para cuando Cristo venga a buscar a los que son salvos?  Muchos serán como las vírgenes insensatas, que tuvieron una profesión de fe, pero sin salvación (Mateo 25) Estar perdido en una religión cuando la muerte le alcance, o cuando vuelva el Señor, quiere decir que estará perdido para siempre. Usted puede vivir  fingiendo como Judas Iscariote, Simón el mago y tantos otros cristianos falsos, pero al Señor no podrá engañar. Usted puede vivir sin Cristo, pero morir sin El será terrible. La salvación es tan preciosa, la eternidad tan larga, y las oportunidades de salvarse tan numerosas, que nadie puede justificarse de haberse quedado sin salvación. “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el  hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de el misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar” (Isaías 55:6-7).

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